La comunidad científica ha presentado el primer inventario completo de carbono azul elaborado para España y Portugal, un estudio liderado por Nerea Piñeiro Juncal, investigadora de la Universidad de Vigo, del IMEDEA-CSIC y miembro destacado de la red G3ECA. El estudio, publicado recientemente en Marine Pollution Bulletin, reúne y estandariza por primera vez todos los datos disponibles sobre el carbono almacenado en praderas marinas y marismas mareales, así como las tasas a las que estos ecosistemas capturan carbono cada año.
Un equipo multidisciplinar de la red española de expertos en ecosistemas de carbono azul (G3ECA) ha publicado el primer inventario completo del carbono azul en España y Portugal, reuniendo por primera vez todos los datos disponibles sobre cuánto carbono almacenan y cuánto capturan anualmente las praderas marinas y las marismas de la península ibérica. Los autores concluyen que estos hábitats almacenan reservas de carbono muy significativas y vulnerables, cuya conservación es crítica para cumplir los objetivos climáticos nacionales.
Qué es el carbono azul y por qué importa
Se denomina carbono azul al carbono capturado y almacenado por ecosistemas costeros con vegetación como praderas marinas, marismas y manglares. Pese a ocupar poca superficie, acumulan grandes cantidades de carbono y ofrecen otros beneficios como protección costera y soporte a la pesca. Cuando se degradan, ese carbono puede liberarse de nuevo como gases de efecto invernadero.
Principales resultados del inventario
El inventario integra mediciones de biomasa, carbono orgánico en los suelos y datos de secuestro a largo plazo procedentes de numerosas regiones costeras y grupos de investigación, tal como muestra la base de datos asociada al estudio, que incluye contribuciones de instituciones de España, Portugal, Estados Unidos, Suecia, Arabia Saudita, Dinamarca, Australia, Francia y Túnez. Esta base de datos, publicada de forma abierta, constituye una herramienta estratégica para impulsar la ciencia del carbono azul en España y Portugal, al tiempo que establece un marco común para mejorar la contabilidad climática nacional. La base de datos del inventario (stock de carbono en biomasa y suelo, y tasas de secuestro) se publica en abierto para facilitar verificación, replicabilidad y uso oficial por parte de administraciones y gestores.
El trabajo confirma que las praderas marinas y las marismas ibéricas actúan como sumideros de carbono altamente eficientes, capaces de almacenar grandes cantidades de carbono orgánico en la vegetación y, sobre todo, en los sedimentos. Entre los ecosistemas estudiados, las praderas de Posidonia oceanica destacan por acumular los depósitos de carbono más elevados de toda la región. Sin embargo, el estudio también revela un aspecto preocupante: la pérdida histórica de estos hábitats durante el último siglo habría liberado a la atmósfera y al océano millones de toneladas de CO₂, mientras que su degradación actual podría seguir generando emisiones significativas en las próximas décadas si no se actúa con urgencia.
Los autores subrayan que la conservación y restauración de estos ecosistemas resulta esencial para evitar re‑emisiones de carbono y reforzar su papel como barrera natural frente al cambio climático. Además de su valor climático, el inventario destaca la importancia de las praderas marinas y las marismas para la protección costera, la biodiversidad y la estabilidad de los suelos, funciones que las convierten en un componente fundamental de la resiliencia del litoral ibérico.
Una foto robusta para orientar políticas públicas
Este inventario conecta con esfuerzos recientes para mapear y caracterizar los ecosistemas de carbono azul en la península ibérica (por ejemplo, el programa Gulbenkian Blue Carbon en Portugal) y con trabajos previos que evaluaron el potencial de las fanerógamas marinas en España a escala nacional. Juntos apuntan al mismo mensaje: conservar lo que ya existe es más eficaz y rentable que intentar recuperar lo perdido.
Quién lidera y cómo se ha hecho
El trabajo está liderado por Nerea Piñeiro Juncal, investigadora de la Universidad de Vigo, del IMEDEA‑CSIC e integrante de la red G3ECA, y ha reunido a especialistas de múltiples países coordinados desde la propia red. G3ECA nace para unir a la comunidad investigadora española de carbono azul, asesorar a las administraciones y centralizar conocimiento útil para la toma de decisiones.
Implicaciones: del dato a la acción
Contar con cifras comparables y una base de datos abierta permite a España y Portugal integrar formalmente praderas y marismas en sus inventarios de GEI, orientar planes de conservación y restauración y optar a financiación climática con estándares de alta integridad. Todo ello se alinea con las prioridades europeas y con las recomendaciones internacionales sobre la medición, reporte y verificación (MRV) del carbono azul.
Acceso a materiales
- Publicación del inventario en Marine Pollution Bulletin
- Base de datos del inventario (open data): Zenodo – Database of the blue carbon inventory in Spain and Portugal (OC en biomasa y suelos; tasas de secuestro). https://zenodo.org/records/15180620